Opinión

La hoguera de las vanidades

La falta de nivel en la actual oposición en el Ayuntamiento de Segorbe es preocupante. Es de suponer que el hundimiento general del PP en todos los niveles, tanto nacional como autonómico, afecta también a las oposiciones locales, que siguen los pasos y la deriva de sus jefes.

Y es que, en los últimos tres años, en el Ayuntamiento de Segorbe no hay oposición, sino amarillismo. Lejos de tratar de contribuir a mejorar,cambiar y engrandecer Segorbe, se dedican a representar una especie de “SALSA ROSA”, donde sólo hay insultos, descréditos, cuestiones personales y banalidades intrascendentes, dejando lo que realmente afecta a los segorbinos a un lado.

Viendo a los líderes nacionales tratando de esconder sus escándalos de corrupción con maniobras de diversión que pagamos el resto de españoles, no es de extrañar que a la oposición segorbina les interesa más los votos y su carrera política que el bienestar de los segorbinos. Así, la columna de nuestros vecinos siempre la encontrarán llena de demagogia, asuntos personales, mentiras y pequeñeces que sólo buscan desacreditar, insultar, sembrar discordia y dividir a los segorbinos, tratando de ponerlos a unos contra otros sin razón ni fundamento.

No las busquen: estamos seguros de que no hay propuestas honradas para cambiar Segorbe ni por solucionar problemas. Ni una sola propuesta. Ni una para resolver los problemas de los segorbinos. Ni una para ayudar a cerrar las heridas y las divisiones que ellos alientan y promocionan. No encontrarán nada constructivo, no encontrarán respeto ni colaboración. Sólo encontrarán chismes, medias verdades, críticas gratuitas, demagogia, ofensas personales… Todo enfocado a desacreditar a quienes trabajan de manera honrada y sincera por cambiar nuestra localidad, por hacerla más moderna y eficiente.

No saben proponer nada constructivo, tras tantos años acostumbrados al autoritarismo y la imposición. Ahora no quieren admitir que las urnas propiciaron el cambio, que su tiempo y sus modos ya no tienen cabida en un Segorbe moderno. Prefieren la división, el insulto y el descrédito de los demás antes que admitir que se han quedado atrás en una sociedad que espera algo diferente de sus políticos municipales.

Deja un comentario